Friday, June 15, 2018

A RITMO DE MARTILLO

Resultado de imagen de hammering the wallNunca he conseguido que el cretino de mi vecino de arriba deje de dar golpes con el martillo en la pared. Se pasa la mayor parte del día clavando cosas, no sé qué. Creo que no le debe quedar un centímetro de tabiques libre, pero un día encontré su punto flaco. Descubrí que, cuando martillea y hay música al mismo tiempo, el tipo no puede evitar seguir el ritmo. Así, en cuanto empieza a darle al martillo, pongo música en mi ordenador. Y lo cierto es que me encanta sentirlo golpear la pared a ritmo de salsa, de jazz, de tango o de vals... Por suerte es un obseso y no puede evitar seguir el ritmo, por eso, cuando me quiero vengar de él, le pongo la Marcha Radetzky de Strauss hasta que lo agoto...


© Frantz Ferentz, 2018

Thursday, June 14, 2018

LAS PESADILLAS DEL CORRECTOR

Resultado de imagen de illegible letterMe dispuse a corregir el examen que hacía el número 532 de portugués. Estaba cansado, muy cansado. A mi agotamiento se unió mi perplejidad cuando comprobé que no entendía nada. ¿Estaría escrito en otro alfabeto? En fin, sea como fuere, me dispuse a corregirlo en la plataforma virtual, pues estaba, si cabe, en latino. Intuí más que entendí y le puse nota.
Una semana después me escribieron desde otra facultad. Me decían que se habían dado cuenta que un examen de ellos, de fundamentos biológicos de la psicopatía, se había colado entre los míos y que, para sorpresa del profesor correspondiente estaba evaluado, por lo que me preguntaron si yo realmente entendía del tema, porque estaba muy bien puntuado.
Imaginen mi respuesta...

© Frantz Fetentz, 2018

Wednesday, June 13, 2018

POETA ASTRAL

Resultado de imagen de inciensoNicoleta cerró su portátil. Era ya el momento cumbre. Abrió el cajón de su escritorio y sacó una cajita de madera de aspecto oriental. De ella extrajo unas hebras, las colocó en un pequeño recipiente metálico y las quemó. Enseguida sus pulmones se inundaron de un humo aromático y a continuación su cerebro comenzó a viajar por dimensiones paralelas, sin formas, solo con colores, de risas y sudores. 
Media hora más tarde, Nicoleta salía del trance, aunque aún le duraban el mareo y oía risas en su cabeza. Abrió el portátil y volvió al último documento con el que había trabajado. Era un poemario, pero ahora, después de colocarse, ya había encontrado el título místico que todo poemario requiere y que, en su caso, fue El devenir de las bisagras. 

© Frantz Ferentz, 2018

Friday, May 18, 2018

LA FILA 13

Foto real

Mi billete de avión en aquella línea de bajo coste marcaba que mi asiento era el 14C, pasillo. Según iba mirando los números en los compartimentos de maletas vi que del 12 saltaba al 14. No había 13. No pude evitar que me comiese la curiosidad. Lo comenté con la persona sentada en el 14B.
— Tiene usted razón. Creo que en esta compañía son unos supersticiosos —comentó.
También terció la pasajera del 14A, que opinó:
— Creo, simplemente, que se la han saltado. Un despiste, vamos...
La conversación atrajo la atención de la pasajera sentada en el 14D, quien dijo:
— En realidad, es como en las novelas de Harry Potter. La fila 13 está reservada a los brujos. Por eso es invisible para nosotros...
Todos reímos con aquella salida, pero mi curiosidad es muy tenaz, así que pregunté al asistente de vuelo cuando pasó a mi lado:
— Dígame, por favor, ¿por qué de la fila 12 salta a la 14? ¿Por qué no hay trece?
El asistente me sonrió, levantó la puerta del compartimento encima de mi cabeza, pero al otro lado del pasillo, y apuntó a un pasajero allí metido en posición fetal. Luego me dijo:
— Esa es la fila 13, la supereconómica...

© Frantz Ferentz, 2018

Tuesday, May 15, 2018

HOMO PATRIOTENSIS

El patriota López miró compungidamente al jefe patriota Fernández. Al final, en cuanto acabó de tragar, preguntó:
— Patriota Fernández, empiezo a pensar que la patria no basta para alimentarnos.
El patriota Fernández lo miró con absoluto desdén ante la mirada atónita del patriota García, el patriota Martínez y el patriota Fortunys, probablemente el más patriota de todos porque era un converso.
El patriota López se limitó a cortar un nuevo trozo de tela con el cuchillo, añorando, al menos, un poco de cáchup, y se llevó la bandera de la patria a la boca.

© Frantz Ferentz, 2018

Monday, May 14, 2018

EL CLUB DE LA INTELIGENCIA


Resultado de imagen de the intelligence club
— La prueba para convertirse en socio del Club de la Inteligencia es muy sencilla —explicaba la presidente del club a su amante mientras le besaba el cuello—. Basta con que el candidato aguante tres horas de publicidad televisiva sin moverse del sillón.
— No entiendo —dijo él mientras le mordisqueaba jugetón el lóbulo de la oreja.
— Es muy sencillo —prosiguió ella—. Si aguanta sin problema, no entra al club, pero sí se sale indignado, entonces sí entra.
— No entiendo por qué —comentó el amante.
— Muy sencillo, porque, si sale indignado, significa que tiene inteligencia.
— Sigo sin entender.
— Es que toda esa publicidad es un insulto a la inteligencia, así que, si eres una persona inteligente, te sientes insultado por los anuncios...
— Pero qué inteligente eres —dijo él sonriendo primero y lanzándose luego a la boca de ella después.

© Frantz Ferentz, 2018

Thursday, May 10, 2018

LA HIJA DEL DICTADOR


Resultado de imagen de DRAGON TATTOO

— Acabo de cumplir 18. ¿Qué te apuestas a que mi padre, el sanguinario dictador, no se atreve a decirme a la cara que no puedo tatuarme un dragón en la espalda?
La amiga de la hija del dictador reía la ocurrencia, pues sabía del temor del dictador a su propia familia, pero qué lejos estaban ambas de imaginar que, tan solo dos días después, el dictador dio un autogolpe de Estado y proclamó la República Teocrática, dando poder a los clérigos de juzgar y ejecutar a todos aquellos que insultasen a la religión, especialmente, aquellos que llevasen tatuajes de crituras paganas, como un dragón...

© Frantz Ferentz, 2018

Tuesday, May 08, 2018

EL GATO DE ANGORA


Resultado de imagen de angora cat

Lo que a Ifigenia le gustó del tipo fue que en su foto de perfil apareciese con un precioso gato de angora. Decía llamarse Koldo y tenía un expresión agradable. "Por qué no", se dijo Ifigenia cuando el tipo la invitó a que tomaran algo para conocerse a través del portal de citas. Alguien que tuviera un gato así tenía que ser a la fuerza una gran persona.
Ifiginia llegó cinco minutos tarde al café. Para su sorpresa, el hombre apareció con el gato, que permanecía increíblemente tranquilo sobre el hombro del humano. 
– Hola, soy Ifigenia. Tú debes ser Koldo, ¿verdad?
El hombre, sin sonreír ni mostrar la menor empatía, se limitó a acariciar la cola del gato mientras decía:
– No, Koldo es él. Yo solo soy su portavoz...

© Frantz Ferentz, 2018

Saturday, May 05, 2018

QUEDARSE SIN PALABRAS


Resultado de imagen de count your words

Ella se lo quedó mirando, esperaba una respuesta de él. Lo que ella le había dicho bien merecía que él dijese también algo, pero él callaba, callaba y miraba para abajo.
– ¿Te has quedado sin palabras? –le preguntó ella.
Él se limitó a asentir con la cabeza.
– Entiendo que lo que te acabo de decir te impresione y te deje mudo, pero dime algo –pidió ella.
Él seguía silencioso. Solo miraba la pantalla de su móvil por debajo de la mesa. En el momento justo le llegó un mensaje. Lo leyó ansioso: «Su saldo ha sido recargado. Dispone usted de 3000 palabras nuevas, válidas durante una semana. Si desea hacer una nueva recarga, pulse #1. Si desea salir, pulse #2».
A continuación, él levantó la cabeza y empezó hablar, aunque contando sus palabras.

© Frantz Ferentz, 2018

Sunday, April 29, 2018

LA TIMIDEZ DEL TRADUCTOR


Resultado de imagen de übersetzer

— Genaro, como editor debes hacer constar el nombre del traductor del poemario.
Genaro se mordió el labio de abajo. Todo el mundo había escuchado el reproche. No podía negarse a poner el nombre del traductor.
— Es que el traductor no me dijo nada de que aparezca su nombre —arguyó Genaro.
— No digas bobadas. Es de justicia. Pon al menos su dirección electrónica.
Entonces Genaro puso en los créditos del libro:
© Traducción a cargo de:
Nombre: Translate
Apellidos: Google
© Frantz Ferentz, 2018

Saturday, April 28, 2018

EL JUEZ


Resultado de imagen de dark judge

El abogado defensor miraba displaciente al juez después de que el segundo absolviese de violación a un violador. No había apreciado signos de violencia en el hecho de que el hombre hubiese violado a la mujer dejándola inconsciente de un golpe en la cabeza. "Ella ni se enteró", arguyó el magistrado todo satisfecho, preparándose para salir de la sala e ir a la misa de las ocho, que todavía llegaba a tiempo.
El abogado aún comentó con su asistente:
— Hay gente que nace en el cuerpo equivocado.
El juez alcanzó a oírlo. Se sentía potente, así que comentó en tono irónico:
— ¿Lo dice por usted, porque se siente una mujer atrapada en un cuerpo de hombre?
A lo cual el abogado respondió:
— No, lo digo por usted, señoría, por su cerebro de simio que se siente atrapado en un cuerpo de hombre...
© Frantz Ferentz, 2018

Tuesday, April 24, 2018

EL PATRIOTA


– Mamá, mira, no sé qué me ha pasado, pero se me ha puesto la piel roja y amarilla...
La madre miró inquieta a su hijo. Era verdad, se le había puesto todo el cuerpo del color de la bandera. Tal vez sería una infección. 
La abuela también se acercó. Miró a su nieto y le dijo en gallego:
– Sabes o que dizia minha nai, a tua bisavoa? Que somos o que comemos.
El joven soltó un bufido. Le fastidiaba sobremanera que la abuela hablase en gallego. Le respondió de malas maneras:
– Mira, vieja, yo no voy comiendo banderas. Soy un patriota, daría mi vida por esta bandera, pero yo no como telas. Es que mira que eres de aldea.
La anciana aún sonrió con tristeza y le dijo:
– Nom entendes um caralho. Somos o que comemos, e tu só te alimentas de ódio.
Dicho lo cual, la abuela se dio la vuelta y fue a ver si los geranios necesitaban agua.

© Frantz Ferentz, 2018

Sunday, April 22, 2018

CONSPIRAR

Resultado de imagen de universe CONSPIRAcy
– No tengas dudas –me dijo aquel hombre sabio–. El universo conspira a tu favor. Solo confía.
Suspiré. Me fie de él.
Al día siguiente, unos agentes de policía irrumpieron en mi domicilio con una orden de detención. Me llevaron ante el juez de inmediato. Allá estaba también el hombre sabio. Nos acusaron a ambos de cómplices del delito de conspiración. Además, el juez emitió una orden de detención contra "uno al que llaman Universo" por ser el líder de una organización criminal.
España, 2018.
© Frantz Ferentz, 2018

Friday, April 20, 2018

EL HIPOCONDRÍACO

Resultado de imagen de hypocondriacDefinir a Patxi como hipocondríaco es quedarse corto. Cada vez que me topaba con él por el pasillo, casi no tenía tiempo de preguntarle:
– ¿Qué tal Patxi?
Cuando ya él comenzaba:
– ¡Ay, chico, muy mal! ¿Sabes que tuve unos microinfartos en el cerebro que...?
O:
– Pues el médico me ha dicho que no entiende cómo puedo seguir caminando con la pérdida de masa cerebral...
O incluso:
– Oye, casi no lo cuento, ayer me hospitalizaron por un aneurisma...
Yo lo único que veía en Patxi, además de su calva, era su falta de higiene, pero no sus dolencias que él te contaba con todo detalle a lo largo del pasillo. Nadie se libraba en la oficina de escuchar aquellas hipocondrias. Pero el caso es que él estaba allí todos los días. Trabajar no sé si trabajaba, pero contaba todas las batallas de su salud a todo el que se le ponía a tiro.
Hasta aquel día.
Aquel día me comentaron que Patxi había muerto, que le iban a hacer autopsia, porque los médicos no sabían cuál era la causa de su muerte. 
– Es verdad que había estado tres días sin venir por la oficina –comentaron sobre Patxi–. Pero no era más que un simple catarro...
Sin embargo, aquellas palabras fueron la clave. Ahí entendí cuál había sido la causa de la muerte de Patxi. Era muy simple: él no podía vivir sin compartir su hipocondría. Por eso, no había podido aguantar estar tres días encerrado en su casa contándose a sí mismo sus propios males. Fue demasiado para él. Se había muerto... de aburrimiento.

© Frantz Ferentz, 2018

Thursday, April 19, 2018

LA SABIA PALOMA

A la profe Carolina

Por la ventana abierta entró la paloma. Sin dudarlo, se posó en el único sitio vacío de aquella aula repleta de alumnos haciendo sus exámenes. La profe Carolina iba repartiendo exámenes a todos los presentes. También repartió a la paloma. 
Cuentan que aquel fue de los exámenes más duros de la historia del colegio, sino fue el que más. La paloma tomó sin permiso un lápiz de uno de los alumnos cercanos y, sin dudarlo, fue haciendo una especie de cruces sujetando el lápiz con la pata izquierda mientras guardaba el equilibrio a duras penas solo con la derecha. 
Aparentemente la paloma sabía todas las respuestas, emborronaba uno de cada cuatro cuadritos de aquel examen de respuestas múltiples. Enseguida acabó y alzó el vuelo marchándose por donde había entrado: la ventana abierta del aula.
Así, cuando, una semana más tarde, la profe Carolina fue a dar los resultados de los exámenes, comentó que solo el primer examen que recogió había sido perfecto. Enseguida todos los chicos se dieron cuenta que hablaba de la paloma, cuya presencia aquel día había sido un misterio del que no habían parado de hablar.
– Profe, ¿y la va a poner nota a la paloma? –preguntó un alumno curioso.
– No, Miguelito. No puedo –dijo sin inmutarse la profe Carolina.
– Porque era una paloma, ¿verdad?
– No, Miguelito. Porque entregó el examen sin firmar.

© Frantz Ferentz, 2018

EL VIAJE DEL DINERO

Resultado de imagen de on the phoneYo la escuchaba suspirar al otro lado de la línea. Su voz arrastraba un intenso chantaje sentimental. La conocía hacía años y siempre le había dado dinero cuando lo había necesitado, pero ahora estábamos separados por un océano y yo no tenía ninguna gana de mandarle dinero por una agencia de esas de envío inmediato, por eso me busqué la excusa más tonta que se me vino a la cabeza:
– Pero vos sabes bien que el dinero tiene que viajar en barco hasta tu país y que eso se puede demorar hasta un mes.
Ella se rio ante mi salida y me respondió:
– ¿Por quién me tomas? ¿Por tonta? ¿Semanas dices? Pues que venga en avión y a lo mejor tarda dos días –y luego enseguida volvió a su tono meloso–. Pagá vos el pasaje al dinero, andá...

© Frantz Ferentz, 2018

Wednesday, January 31, 2018

MENSAJE EN EL ESPEJO



Akamel había pasado exactamente seiscientos veinticuatro años terrestres buscando una salida de su universo al nuestro para escapar de la represión de su gobierno. Por fin, la había encontrado. Era aquel espejo de aquel baño de aquel hotel en Loja, Ecuador, que en aquel preciso momento estaba ocupado por un turista español que se estaba entonces duchando.
Akamel aprovechó el vaho que producía el vapor de la ducha y escribió por detrás del espejo una frase en inglés, porque, después de tanto tiempo, había aprendido el idioma más expandido en la Tierra.
«Help me out».
Cuando el turista español salió de la ducha, enseguida vio lo escrito en el espejo. Al momento se ofendió profundamente al ver escrita una frase en inglés, en un país de lengua española, aunque la mayoría de sus habitantes fueran mestizos, qué se le iba a hacer. Él era un orgulloso monolingüe patriota español. ¿En inglés? ¡Nunca! Eso era una ofensa, le dañaba los ojos, aunque no entendiera lo que decía.
Inmediatamente frotó el espejo y desapareció el grito de socorro. Luego, observó con inquietud que le había salido una cana en la sien.

© Frantz Ferentz, 2018

EL PACIENTE


Resultado de imagen de racista y sexista
"Mire, yo no soy racista, pero me niego a ser operado por una doctora... una doctora... una doctora... que no sea blanca, ¿me entiende usté?", protestó indignado Abundio.
"Perfectamente", respondió el gerente del hospital manteniendo la calma. 
"Me alegro que nos entendamos", respondió el paciente. "Que me opere alguien... blanco, y mejor hombre. Y sobre todo, que me deje nuevo".
"Que lo deje nuevo... Si ese es su deseo, firme aquí", prosiguió el gerente todo calmado.
"Que conste que no quiero conflictos de racismo, ¿me entiende? Y tampoco soy machista", insistió Abundio mientras firmaba sin mirar.
"Lo entiendo, señor", dijo mecánicamente el gerente del hospital.
Dos horas más tarde, Abilio entraba en quirófano para su operación de apendicitis. 
Treinta horas después de entrar, Abundio salía del quirófano sin su apéndice inflamado, pero, además, renovado, como él quería, con un cerebro nuevo, de simio, casi sin usar, y sin prejuicios raciales ni sexistas. Una maravilla.

© Frantz Ferentz, 2018

Tuesday, January 30, 2018

LAS TRES FASES DE DARRELL


Resultado de imagen de lawrence durrell quotations
Contigo he pasado por las tres fases que decía Lawrence Darrell que se pueden vivir con una mujer: “There are only three things to be done with a woman. You can love her, suffer for her, or turn her into literature”. Era un sabio ese carajote. Parece que las escribió pensando en mí, porque primero te amé como a nadie en el mundo. Luego sufrí cuando me abandonaste por aquel compositor de baladas de mierda. Finalmente, decidí hacer de ti literatura para superar tanto dolor, pero como no tengo dinero ni talento para que me publiquen una novela, cuando acabe de tatuarte nuestra historia en todos los centímetros de tu cuerpo, de todo él, creo que te soltaré y me sentiré aliviado... Así que, por favor para de quejarte. En todo caso, ya podrías tener más piel, no sé si me cabrá en ti toda nuestra historia...

© Frantz Ferentz, 2018

Monday, January 08, 2018

LA FLOR DE LA BURUNDANGA

Resultado de imagen de flor burundanga monserrate

— Esa es la flor de la burundanga —dijeron a Fernando cuando ya se acercaban a la cima del Monserrate en Bogotá.
Era una flor hermosa. Él bien conocía los efectos de la droga que se preparaba con ella: anulaba la voluntad de quien la tomaba. Buscó por internet cómo se preparaba la droga. Tenía suficientes conocimientos de química y de cocina como para prepararse una buena dosis.
Aquella misma noche, en el hotel, Fernando se echó a sí mismo polvo de burundanga en cacao. Quería anular su propia voluntad, dejar de ser el pánfilo hiperreligioso y reprimido que había sido toda la vida. Quería desreprimirse en la noche bogotana, con mujeres calientes y bebida sin límite.
Recuperó la conciencia muchas horas después, no sabía ni cuántas. Vestía turbante y chilaba, y se había dejado crecer la barba. Estaba sentado ante una cámara y ante él había un micrófono. Los focos lo cegaban, no veía nada salvo el micro. Segundos después, sintió un ligero toque en el hombro y Fernando empezó a jurar su cargo, aparentemente en pastún, de líder supremo de algún califato de Asia Central.

© Frantz Ferentz, 2018

Sunday, January 07, 2018

FREUD Y EL AMIGO INVISIBLE

Resultado de imagen de by the psychiatrist

— Doctor, ya estoy preocupado. Todos mis amigos, familiares y colegas me han dado la espalda porque digo que tengo un amigo invisible. Me siento fatal, me hundo.
El psiquiatra carraspeó un momento y dijo:
— ¿Sabe lo que decía Freud? Que antes de autodiagnosticarse depresión u otras cosas, era necesario comprobar que uno no estaba rodeado de gilipollas.
El paciente sonrió y dijo aliviado:
— Tiene toda la razón, doctor. Ellos no entienden nada. Muchas gracias.
— No hay de qué. Viva su vida...
En ese momento el doctor recibió un mensaje en su celular. Lo abrió y lo leyó en voz alta:
— «Doctor, es usted un genio. Un saludo, Guido». ¿Pero quién es este Guido?
— ¿Guido? —respondió el paciente—. Guido es mi amigo invisible.  

© Frantz Ferentz, 2018

Saturday, January 06, 2018

LA IMAGEN DE LA EX

Resultado de imagen de in a sad date

Ella lo miró con pena cuando él le dijo:
— Pese a todo, no consigo olvidarla. Cada vez que cierro los ojos, la veo... Y me duermo viendo su rostro, aun con los ojos cerrados.
A él se le escapó una lágrima y cerró los ojos.
A ella le vino la idea de que quizá ya alguien debería decirle a aquel desgraciado que llevaba tatuada la imagen de su ex en ambos párpados.

© Frantz Ferentz, 2018

Thursday, January 04, 2018

EL SECRETO DEL CINEASTA


Resultado de imagen de FILMmakerHans Kabatek había convocado una cena en su casa con periodistas para hablar de su última película. Todos los reporteros insistían en preguntarle por el origen del sonido paralizante que había usado para reproducir el modo de hablar de aquel ser espeluznante que era la razón de ser del guion. Pero no señor, ante los periodistas que lo acosaban a preguntas, él solo indicaba que era un sonido real, que no era nada digital, pero se negaba a indicar de dónde había salido. Todos coincidían que aquel sonido gutural era uno de los grandes éxitos de la cinta y que se podría llevar por eso un premio, precisamente porque hacía saltar de su asiento al espectador al escucharlo. 
Justo entonces, el hijo pequeño de Kabatek, de tres años, se escapó de la cama aprovechando un descuido de la niñera. Corrió en pijama hasta su papá y se sentó en el regazo de su progenitor. Los periodistas contemplaron embelesados aquella tierna escena. El padre, pese a todo, no desatendió su promoción de la película y volvió a reproducir aquel sonido que congelaba la sangre.

Y solo entonces, el niño, sonriente, dijo:
– Esa es mamá... ella ronca así...

© Frantz Ferentz, 2018

Saturday, December 09, 2017

EL CELULAR MÁS INTELIGENTE

Resultado de imagen de smartphoneMe dicen que mi nuevo celular es lo más perfecto que existirá en décadas, que borra de manera inteligente. Me hace gracia, pero, como es un teléfono del trabajo, no digo nada. Escucho al técnico decir ante mi jefe que el celular inteligente borra todo aquello inncesario, que basta apretar un botón azul de la pantalla con un ícono de papelera. «Púlselo», me dice el técnico. «Claro, púlselo», insiste mi jefe. Pienso que ambos son estúpidos, pues aún no he empezado a usar el teléfono, de modo que no puede tener datos basura. Pero no voy a contrariar a mi jefe, así que pulso. Y entonces noto que el celular empieza a absorberme, me diluyo, mi cuerpo se borra, quiero gritar, pero no puedo, aunque aún puedo escuchar al hijo de puta del técnico decirle a mi jefe: «¿Ve lo inteligente que es este celular? Él solito decide lo que es basura y lo que no. Y actúa en consecuencia...»

© Frantz Ferentz, 2017

Friday, December 08, 2017

UN ALÓFONO LETAL

Resultado de imagen de chinese bazaarEntro apurado en el bazar chino. Son las once de la noche. Está a punto de cerrar pero, por suerte, no lo ha hecho aún. El dueño se ríe en animada conversación con su esposa y tres chinos más que están en el bazar. Me alegro de que aún no haya cerrado. "Una garrafa de agua y una barra de pan", le digo. Él me sonríe y luego mira a sus conciudadanos. "¿Una galafa y una bala?", me pregunta. "Sí", respondo yo. "¿Segulo?", insiste él. Vuelvo a decir que sí. Entonces el pone la garrafa de cinco litros encima del mostrador y dice "galafa". Luego se agacha y saca un arma. Creo que es un revólver. No entiendo de armas. A continuación me dispara una vez mientras pronuncia "... y bala". Entonces siento una quemazón indescriptible en el pecho, pero antes de desvanecerme para siempre, recuerdo a aquel otro chino que, años atrás, señalaba el paquete de churros que acababa de comprarme para el desayuno, y por fin entiendo que cuando aquel pronunciaba "chulo" no me llamaba "chulo", sino que me preguntaba dónde había comprado el paquete de churros, pero aquel chino, como este, conscientemente o no, implementaba conmigo su lengua mortífera, pero ya es demasiado tarde para echar la culpa de nada a la fonética, pero la cuestión es que me muero a causa de un alófono de mierda...

© Frantz Ferentz, 2017

Monday, November 20, 2017

VIOLETA Y EL KARMA

Resultado de imagen de arpiaVioleta calculó cada uno de sus pasos con toda la frialdad que pudo (y que era mucha). Las venganzas, le decía su abuela muerta, se tienen que hacer siempre en frío. Por eso, ella había esperado tantos meses para su venganza, justo hasta que él regresó por un tiempo al país, aunque solo ella supiera de qué y por qué se vengaba, porque él, después de tantos meses, seguía ignorando el porqué de aquel silencio de ella.
A través de una amiga común, Violeta le hizo llegar una caja embalada. Ya se imaginó la cara de él al abrirla y no encontrar sus objetos personales, aquellos que él, indirectamente, por medio de terceras personas, le había pedido. Visualizó cómo él se percataría de que aquellos objetos personales no estaban (Violeta los había vendido, era parte de su venganza) y, en cambio, estarían todos los libros que él le había regalado, que eran muchos. Casi creyó oír el gemido de él al abrir la caja y encontrarse todos sus libros devueltos, pero no los objetos personales. Sabía que un libro regalado con el corazón que es posteriormente devuelto era una puñalada en ese mismo corazón.
No oyó el gemido desgarrador, pero sí un sonido suave que anunciaba un correo en su celular. Pensó que, pese a su total silencio, él quizá fuese capaz de escribirle y pedirle explicaciones. Ella no lo haría. Con todo, el correo no era de él, en cambio, tenía un remitente extraño: karma@karma.kr.
Violeta no pudo evitar la curiosidad. Lo leyó.
Estimada Violeta:
Supongo que sabes quién soy. Solo quería decirte que tu venganza se ha convertido en una bendición. Verás, los libros que enviaste a quien vos ya sabes, han acabado en las manos de personas que se han alegrado de recibirlos.
Tuyo:
El Karma.
Aquello tenía que ser una broma, una maldita broma, quizá hasta un tipo de venganza de él. Aunque no había visitado su perfil en las redes sociales desde hacía meses, lo visitó. Se creó un perfil falso y vio que el contenido del mensaje era cierto. En uno de los mensajes, él decía:
«Gracias al karma, recuperé mis libros y pude compartirlos con quien realmente quería leerlos».
Aquel comentario enojó profundamente a Violeta. Su venganza se había convertido, efectivamente, en una bendición, en un regalo. Sin pensárselo dos veces, respondió al mensaje del supuesto karma pidiéndole que se explicase.
Apenas unos segundos después, el karma le respondió:
Mi querida niña, 
Para que me entiendas cómo funciono, te lo explicaré en términos sintácticos, porque vos trabajas como profe de lengua: la venganza es una oración activa como "Violeta ha jodido a su amigo", que yo, el karma, transformo en pasiva y te sale: "Violeta ha sido jodida", o mejor aún, en ergativa: ·"Violeta se ha jodido".
Tuyo.
El Karma
© Frantz Ferentz, 2017

CELIA Y SUS POESÍAS O LAS POESÍAS Y SU CELIA


Resultado de imagen de tiny old woman

Celia se desveló en medio de la noche por un dolor abdominal. De repente a su mente volvieron las imágenes de la tarde anterior cuando defendió con vehemencia la base de la amistad para poder escribir poesías, tanto que hasta habló de ello tres horas: sin amistad no hay poesías. Recordó igualmente la cara de incredulidad de aquellos que se las daban de poetas, pero que no entendían un carajo de poesía, aquellos que hablaban de estilo, de técnica, ¡paparruchas!. Ella sí que sabía, ella podría dar lecciones de poesías a toda España. Ella sabía, además, que las poesías era la mejor terapia para el alma y, cómo no, para el cuerpo.
Celia se levantó, tomó un bolígrafo, su cuaderno íntimo y compuso unos versos.

Ah, voces de la antipatria
que profanáis la rojigualda con vuestras palabras. 
¡Canallas!
Las poesías
son mis armas, ¡escuchadlas! 
Malditos seáis separatistas
que os colgáis medallas como butifarras...

Y entonces sí, después de componer aquella patriótica poesía, el cuerpo de Celia se tranquilizó y la mujer menuda puso en práctica su principio de que las poesías son terapéuticas. Entonces ya sí pudo, por fin, ir al baño y hacer de vientre.

© Frantz Ferentz, 2017

Friday, August 25, 2017

DE ESCOTES Y POESÍA

Resultado de imagen de neckline

Ella siempre destacaba en todos los recitales poéticos. Al final de las lecturas, en las sesiones de fotos, se colocaba al lado de los poetas hombres (ignoraba a las mujeres) y se fotografiaba del brazo de ellos, con una sonrisa cogida con pinza y con un escote de vértigo. Debo reconocer que siempre me fijé en ese escote, que nunca conseguía asociar con la poesía. Cuando, al cabo de algún tiempo, al final de un recital, llegué a entablar conversación con ella y posteriormente cierta confianza, le pregunté si ella escribía también poesía:
«Sí, escribo poesía, pero no he tenido mucha suerte como poeta».
Me mostró algunos de sus versos. Eran francamente malos. Solo entonces se me ocurrió asociar su poesía con sus escotes. No me mordí la lengua, por eso le comenté:
«Ya, y por eso lo de tus escotes en los recitales... Promueves tu poesía por el escote».
Ella estaba acostumbrada a aquel tipo de comentarios, así que me respondió:
«Tú no sabes nada», dijo muy digna. «Mis pechos hacen rima».
A lo cual yo le repliqué:
«Ya, pero ¿asonante o consonante?».
Ella frunció el ceño y se alejó de mí no sin antes aumentarse el escote... poéticamente, imagino.

© Frantz Ferentz, 2017

Saturday, July 22, 2017

SIN FIN

Resultado de imagen de endless meetings
A Lorena Zeggane

Lorena había perdido totalmente la noción del tiempo. Abrió un momento su celular y vio que tenía 12.780 mensajes sin leer, 3.346 correos sin abrir y 1.927 llamadas perdidas. No era posible, en pocas horas no podía haber acumulado tantas llamadas. Se disculpó y salió de la sala de reuniones. Primero marcó el número de su casa. Enseguida llamó a su hijo, que se había quedado con unas décimas de fiebre antes de ella ir al trabajo. En cuanto oyó la señal, dijo:
«Hola, mi amor, soy mamá...», pero enseguida una locución le dijo que aquel número estaba fuera de uso.
Inquieta por no saber qué hacer, se fue al baño. Allí se miró al espejo. Le costó reconocerse. Se vio al menos diez años mayor. ¿Qué estaba pasando? ¿Había perdido la noción del tiempo? Descolgó el espejo del baño y se lo llevó a la sala de reuniones. Lo colocó en frente de su jefe, para que se viera bien reflejado y le gritó:
«Pero no se da cuenta que esta reunión ya dura al menos diez años?».
El jefe no se inmutó. Interrumpió su exposición de ventas, llamó a su asistente y le dijo:
«Por favor, relaje a la señorita Medina...».
Lorena recibió un halo de luz que la hizo caer al suelo. Lentamente se levantó. Su jefe la miró con una sonrisa paternal y le dijo:
«Cálmese, no tiene nada mejor que hacer. Todas las personas que usted conocía hace ya cien años que murieron. No hay nada como vivir en este bucle de reuniones...»
Lorena perdió los nervios. Se lanzó sobre su jefe. Cogió a un cúter y le rebanó la garganta, pero en vez de sangre, solo le salieron ceros y unos, ceros y unos, ceros y unos, ceros y unos...

*  *  *

«Señorita Medina, despierte». La voz del jefe hizo despertar a Lorena. Sí, se había quedado dormida.
«Mire, como se vuelva a dormir en una reunión como esta, tan importante, la boto a la calle, ¿me entendió? Que parece que nuestras reuniones duren cien años», añadió después ya dirigiéndose al resto de empleados, buscando la risa cómplice de estos.
Y entonces Lorena agarró la cuchilla, se abalanzó sobre su jefe y le rebanó el pescuezo. Y entonces sí, entonces salió sangre, a borbotones, no muy roja, porque un animal de despacho como aquel probablemente tenía anemia.

© Frantz Ferentz, 2017

Friday, June 23, 2017

VIOLETA ENAMORADA

Resultado de imagen de black violetPavel conoció a Violeta de una manera fortuita, en un recital de poesía que él había organizado a mediados de marzo y al cual había faltado una poeta invitada por un inoportuno accidente de tráfico. Otro de los poetas, Antón Kirchen, se la presentó. «¿Vos escribís poesía?», le preguntó él. «Sí», respondió ella tras dudar un instante. «¿Querés hoy leer poesía acá con nosotros?». Ahí ella ya no dudó. «Sí». Desde ese momento, fueron dos meses de una relación intensa que se inició al ladito mismo de la avenida Corrientes y que transcurrió casi toda en Reconquista, en el apartamento que él había alquilado para su estancia en Buenos Aires. Fueron dos meses en los que ella escribió en su diario que aquel extranjero se había enamorado de ella y de su poesía, que creía que nunca iba a salir de aquel agujero que sus parejas anteriores se habían ocupado de cavar concienzudamente, donde le contaba algunas de sus intimidades, de sus traumas (no todos), y le confesaba que su abuela muerta siempre la acompañaba, que de hecho ella le hablaba y gracias a ella lo había conocido a él, a Pavel, aquella noche de marzo, pues ella fue quien la había inspirado para acercarse al recital. Dos meses después, él le publicó un libro y le pidió participar en otro. Aquel extranjero la llevó a recitar poesía a un local de la calle Viamonte y la dejó en la cresta de la ola. «Me has hecho sentir mejor que nunca. Sos un milagro, un ser superior, mi alma gemela...», le dijo Violeta. Aquel centroeuropeo se derretía ante aquella mujer morena, hubiera dado cualquier cosa por ella, de hecho lo estaba arreglando para que ella fuera a vivir con él en Europa. Sabía que, a través de la literatura, había reconstruido la autoestima de Violeta. Él, para ella, era un ángel y así se lo hizo saber en varios poemas que le escribió.
    Y de repente, nada. Ella fue silencio. Violeta no respondió más a sus llamadas. No hubo lecturas de mensajes. No hubo nada. Hasta los boletos pagados a Europa fueron papel mojado. Ella desapareció. Él la esperó inútilmente en el aeropuerto y regresó sin ella a Europa. Pavel no obtuvo respuestas. Pensó en ataques de locura, en presiones de la familia, en un secuestro, en malinterpretaciones de algo que no alcanzaba a entender... cualquier cosa, pero nunca obtuvo una respuesta, pues nunca llegó a saber la mañana antes de la partida que, de repente, a Violeta se le caía el mundo encima. Su abuela muerta la esperaba sentada en el sofá del salón, con sonrisa de niña pícara, cuando ella ya iba a salir por la puerta con la maleta, y le dijo: «A ver si encuentras tu pasaporte». 

© Frantz Ferentz, 2017