Tuesday, March 22, 2011

EL JARDINERO



La llegada del nuevo jardinero revolucionó a toda la familia. Aquel cuerpo escultural no dejó indiferente primero a la madre, que comenzó a tener fantasías sexuales después de verlo con el torso desnudo. Después fue la hija adolescente, que se imaginaba que él la besaba apasionadamente y le sorbía el aparato de ortodoncia. También la abuela sesentona, que se palpaba los pechos para ver si aún podían ser un reclamo. Pero... hasta el padre se fijó en aquella tableta, hasta hacerlo dudar de sus tendencias sexuales, obligándolo a preguntarse si sería activo o pasivo. 
El jardinero lo sabía, lo leía en sus miradas, en sus labios, en lo que no decían. Pero no iba a enamorarse de ninguno de ellos. Él ya era fiel a alguien, a aquel que veía al otro lado del espejo y que lo hacía enloquecer. No por casualidad, el jardinero se llamaba Narciso.

© Frantz Ferentz, 2011

5 comments:

Gemma said...

Un bon relat amb un final fantstic i lògic.

Xafrico said...

M'al·legro que t'agradi :-)

Cheline said...

Buenísimo ¡Qué maravilla!

Cheline said...

Buenísimo, ¡qué maravilla! Enhorabuena.
Un saludo,
Chel

Xafrico said...

Gracias, Chel :-)