Friday, March 11, 2011

LA MALDICIÓN


— Mi maldición es que mi risa es mortal —le dijo ella con lágrimas en los ojos.
Él, para demostrarle que no le importaba nada, le acarició la nuca por debajo de la inmensa melena castaña. Tonterías de maldición, era una mujer tan hermosa.
Ella cerró los ojos y... rio de placer.
Él cayó al suelo fulminado, con el rostro calcinado.
Ella se cubrió la boca con las manos.
Demasiado tarde, otra vez aquella maldita halitosis suya.


© Frantz Ferentz, 2011


1 comment:

Laura Frost said...

¡¡Buenisimooooooooo!!!
Decididamente me apunto al curso de microrelatos, yo de mayor quiero ser como tú.
Un beso