Monday, March 07, 2011

LA MISIÓN ANTE TODO


J. Villarejo se encerró en el sótano de su casa para poner por escrito todas sus teorías políticas, sociales y filosóficas. Estaría totalmente aislado del mundo. No quería depender de nada ni de nadie mientras escribiese. Por eso, almacenó provisiones para años. El agua no le faltaba. La luz se la suministraban kilos y kilos de velas. No saldría de allí hasta haber escrito todo lo que durante años había bullido en su mente y que él, gustosamente, ofrecería al mundo para su liberación, porque él, aunque de incógnito, era un líder, o más bien un profeta de los nuevos tiempos, aunque eso sí, profeta laico. Transmitir sus ideas era su misión en la vida.
Finalmente, después de siete años y tres meses, salió del sótano con un manuscrito que pesaba doce kilos y medio. Había perdido visión, pero ello no le impidió gozar de la luminosidad brutal del sol. Cuando sus ojos comenzaron a habituarse, comprobó con horror que no había nadie en la calle. La maleza se había apoderado de la ciudad. Comprendió que, durante su encierro, el mundo se había acabado y que él era, muy probablemente, el único habitante del planeta.
Pero no le importó demasiado. Respiró hondo y volvió a su sótano. Esta vez, iba a reescribir sus teorías para un mundo con un solo habitante.

© Frantz Ferentz, 2011

2 comments:

Lagare said...

Guau!! Me encanta como escribes, tus textos tienen una progresión que se agradece muchísimos, no te permite apartar la atención. Y ese final, inmejorable.
Gracias por ofrecernos tu universo y gracias por ayudarnos a aprender.
Besos
Laura Frost

Xafrico said...

Gracias, Laura. Me alegro de que te guste. Un abrazo. :-)