Tuesday, March 15, 2011

SIN PAR


La niña iba siempre hecha un desastre. Por alguna extraña razón, su lado izquierdo era siempre distinto del derecho: el color de pelo, la ropa (hecha de dos mitades), cada cristal de las gafas tenía un tamaño diferente...
La maestra preguntó a la niña:
— Anna Kaffak, por qué siempre vienes tan extrañamente vestida?
La niña se limitó a encoger los hombros.
La maestra no podía ni imaginarse que la madre de la niña, después de que le hubieran impuesto el nombre junto con el apellido a su hija, había jurado que jamás en la vida su hija sería un palíndromo humano.


© Frantz Ferentz, 2011

No comments: