Friday, March 11, 2011

PASIÓN Y ABSORCIÓN

— Ten cuidado, la literatura te va a absorber del todo —le decía su marido.
Pero ella se limitaba a sonreír. Quizás fueran celos de él. Además, ¿qué tenía que decir el hombre, el mantenedor de la familia, el rey de los privilegios domésticos si ella, una vez superada ampliamente la cuarentena, quería ahora dedicarse a la literatura en cuerpo y alma? ¿Acaso los niños ya no eran adolescentes que iban al instituto y ella tenía todo el tiempo para sí? Decididamente, él tenía celos de ella, de su triunfo.
Por eso, no hizo caso del consejo y menos aún llegó a darse cuenta de que se estaba licuando sobre el teclado del ordenador, como si fuera un refresco, mientras la máquina pensaba en un título para toda esa vida que estaba absorbiendo.

© Frantz Ferentz, 2011

1 comment:

Laura Frost said...

Yo tampoco hubiera hecho caso al consejo.
... vida que absorbe... me quedo con eso