Thursday, August 04, 2011

LA DESCONOCIDA


Rodrigo estaba esperando a su mujer ante la puerta 2 de la terminal 1 del aeropuerto de Barajas. En ese momento, una nueva tromba de pasajeros salió por las puertas. Rodrigo hacía todo lo posible por detectar a su mujer. Mientras se esforzaba, una desconocida, una mujer espléndida, aproximadamente de la edad de su mujer se acercó a él y le clavó un beso en los labios. Qué bien besaba. Rodrigo se quedó descolocado. Pero mientras aquella extraña lo besaba, detectó a su mujer que corría a los brazos de otro hombre a unos metros de él y lo besaba también con pasión.
Rodrigo buscó una explicación con su mirada atónita. La desconocida sonrió y le dijo:
— Tranquilo, cariño, esa desconocida y yo hemos intercambiado nuestros cuerpos, pero tengo mi alma de siempre. Venga, vamos para casa, que quiero ver a los niños.
Cinco años después, Rodrigo seguía preguntándose si la desconocida se había realmente intercambiado su alma con su mujer o si realmente era un ingenuo que se lo tragaba todo.

© Frantz Ferentz, 2011



1 comment:

Laura Caro said...

¡Genial!

Me encantó.
=)
Un abrazo.