Saturday, August 27, 2011

SUEÑO TRUNCADO



Al final, ella hizo realidad el sueño de su vida: casarse con un príncipe azul. Sin embargo, el príncipe, por muy azul que fuera, llegó a ser rey y enseguida empezó a meterse en política —como jefe de estado que era—. Ella descubrió entonces que estaba en las antípodas ideológicas de él.
Se divorciaron a los tres meses. Ella se casó más tarde con un criador de cangrejos que olía a pescado y no mandaba nada, pero que al menos no era azul.



© Frantz Ferentz, 2011

2 comments:

Mari Carmen Azkona said...

Muy bueno, Frantz, es difícil compartir la vida con un sueño, no siempre se pliegan a la realidad.

Besos y un fuerte abrazo.

Frantz Ferentz said...

Me alegro de que te haya gustado. Un abrazo.