Friday, October 25, 2013

EL CATADOR

–¿Y cómo sé si me gustarás? –preguntó él, divertido en aquella primera cita con ella.
Ella sonrió y le dijo:
–Da un sorbo a una copa de vino, una que contenga el vino que más te guste.
Él lo tenía fácil. Estaban en el restaurante con la mejor carta de vinos del continente. Pidió un cierto tinto del 65.
– Ya está aquí el vino –anunció él, al tiempo que el camarero descorchaba la botella y servía el caldo.
– Cátalo –le dijo ella.
Él lo hizo con una sonrisa en los labios. Buen poso. Sabor ahumado. Barrica de roble.
– ¿Y ahora? –preguntó él.
– Ahora, cátame y compara –le susurro ella.
Sin embargo, él no se movio; en cambio, se la quedó mirando en silencio mientras se preguntaba cómo se descorcha a una mujer y, lo peor de todo, dónde tiene el corcho.

Frantz Ferentz, 2013

4 comments:

Vichoff said...

Este protagonista necesita urgentemente un curso de cata, ¿eh?
:-)
Me ha encantado, FF.
Un abrazo.

Xavier Frias Conde said...

Gracias :-) Pues imagínate yo, que ni siquiera bebo vino...

JOSEP Mª Panades said...

Como dijo el recientemente fallecido Manolo Escobar: viva el vino y las mujeres. Pero me temo que a ese catador sólo le queda el refugio del vino. Me ha gustado leerlo. Un abrazo.

Xavier Frias Conde said...

Otro para ti, Josep.