Thursday, October 03, 2013

LA PROVOCACIÓN


Hans oyó ruidos en la puerta de entrada. La estaban abriendo intentando no hacer ruido. Hans ya había tenido la precaución de no echar el pestillo para que la puerta se abriera fácilmente. Enseguida oyó unos pasos que se acercaban a su habitación. Desde la cama, con el gotero clavado en la vena y la mascarilla de oxígeno en la boca, pudo ver la silueta del hombre que se le acercaba. Lo último que oyó mientras sonaban los fogonazos, fue «Al·lahu ákbar». Luego, descansó en paz. La muerte fue instantánea.
El yihadista abandonó la sala mientras se guardaba la pistola. Al ir hacia la puerta, el sicario se percató de que había un sobre pegado en la parte trasera de la misma. Al entrar no lo había visto. Para más inri, tenía escrito: «Al buen musulmán que me acaba de ejecutar». Evidentemente se refería a él. La abrió y leyó.

Querido amigo: no nos conocemos de nada y sé que usted me acaba de matar de buena fe, cosa que le agradezco profundamente. Llevaba esperándolo varios días, por tanto, si usted está leyendo esta carta, es que ya me ha matado. Gracias de corazón. Usted me ha hecho lo que el Estado no ha querido hacerme: aplicarme la eutanasia. Yo padecía una enfermedad degenerativa incurable y dolorosísima y quería morir dignamente, pero el Estado me lo impedía. En cambio, usted ha satisfecho mi deseo. Gracias de nuevo. Y lo que escribí en los blogs y foros diciendo lo que dije de su religión y que tanto ha ofendido a usted y sus amigos, no era nada personal, era solo el modo de provocarlos. Y ya veo que ha funcionado. Gracias una vez más.
El yihadista gritó algo en árabe, descargó el resto del cargador de la pistola disparando a las paredes de la casa y salió de la vivienda pegando un portazo.

Frantz Ferentz, 2013

No comments: