Friday, January 17, 2014

EL VALOR FINAL

En el fondo, después de haber matado a su marido Alfredo, Eloísa hubo de reconocer que malo del todo no era, pese a haber sido un maltratador y un delincuente de la peor calaña. Después de muerto y rodeado de sus amigos, en su marido aún se podía reconocer algo bueno. Tal vez fuera la salsa al limón que tan bien le salía a la propia Eloísa, o, quién sabe, acaso la carne de Alfredo con albahaca e hinojo era lo que hacía que Alfredo tuviese valor, al menos en su carne. En cualquier caso, Eloísa estaba contenta de que los colegas criminales de Alfredo también encontrasen algo bueno en su amigo, algo tan difícil mientras estuvo vivo, aquel cabrón.


Frantz Ferentz, 2014

2 comments:

Vichoff said...

Muy bueno. :-)

Xavier Frias Conde said...

Todo el mundo es bueno al final ;-)