Friday, March 28, 2014

EL VALOR DE LOS VALORES


Inspirado en experiencias reales

 Creo que os gustará lo que os voy a leer comentó la profesora a sus alumnos. Es algo que he escrito yo y que está lleno de valores. Porque eso es lo que necesitáis vosotros estudiantes, valores. ¿Y qué mejor modo hay para que os acostumbréis a los valores que con historias?
Una de las alumnas, Rita, cogió el texto entre sus manos y lo leyó:
«Érase una vez un niño llamado Mariano, muy egoísta, que nunca quería compartir nada con sus compañeros. Mariano tenía siempre las mejores pinturas, los mejores bolis, los mejores cuadernos... También llevaba la mejor ropa. Hasta que un día le regalaron un balón. Sus compañeros le preguntaron si podían echar una partida todos juntos. Mariano, el niño egoísta, dijo que no, que no compartiría la pelota con sus compañeros durante el recreo. Por eso se quedó solo en un rincón del patio botando la pelota él solo. Pero sus compañeros hicieron un balón con sus propios jerséis y se lo pasaron en grande. Echaron un partido. Mariano los miró con envidia y entonces entendió que, si no compartía sus cosas con sus compañeros, sería infeliz. Al día siguiente, en el recreo, ofreció el balón a sus compañeros para jugar todos juntos al fútbol con su nuevo balón y sus compañeros le dijeron: "Gracias". Y Mariano hasta marcó un gol y comprendió que compartir es muy bonito».
 ¿Qué te parece? preguntó la profesora.
Rita suspiró y comentó:
 ¿Sabe usted que puede decir lo mismo más eficazmente y sin aburrirnos?
 No...
 Pues observe...
«Érase una vez un niño llamado Mariano, muy egoísta, que dando patadas al balón él solo comprendió que compartir es muy bonito».
 Pero, Rita, si haces eso, ya no hay cuento.
 ¿En serio? Nunca habría dicho que ese texto suyo fuera un cuento...

Frantz Ferentz, 2014