Monday, January 12, 2015

EL ASTUTO AGENTE Y SU ASTUTO MANUAL


Aeropuerto de Orio. Domingo por la noche. Después de haber pasado el control de equipajes, un policía vestido de civil se me acerca. La identificación que me muestra ni siquiera la puedo ver (me tendría que quitar las gafas, pero tengo las dos manos ocupadas) y dice:
━ Su identificación, por favor.
Le muestro mi carné de identidad español. Él lo mira por ambos lados con gran interés. "¿Estará sucio? ¿Será demasiado pequeño? ¿Creerá que canta?", me pregunto. 
Enseguida él me suelta: 
━ Do you speak English?
Yo debería haber tenido suficientes reflejos para decirle que no. Debería hablerle hablado en gallego. Pero ese día, mis reflejos son lentos. El día anterior, que volaba de Praga a Milán, la señorita del control de billetes le explicó a un chino que no podía pasar con dos piezas de equipaje de mano. El chino no entendía nada, ni checo ni inglés. Llamó a la familia. Entre todos se pusieron a explicar a la señorita no sé el qué, porque no entiendo chino. Conclusión: El primer chino pasó con sus dos piezas de equipaje y no pasó con tres porque los na las llevaba encima. Por desgracia, en mi caso, tal cosa sería imposible, porque que ni tengo cara de chino ni pasaporte chino. Por tanto, la única opción que me quedaba era hablar gallego con el policía, pero en ese momento no se me ocurrió. Demasiado tarde. Así que le respondí (error, gran error por mi parte): 
━ Hasta hablo italiano.
━ ¿Ah, entonces trabaja en Italia?
━ No.
Pero él no está muy convencido. ¿Cómo es que un español habla italiano y no vive en Italia? Sospechoso. Probablemente diría su manual del astuto agente que aquella respuesta mía era sospechosa. Y como ese día le tocaba buscar delincuentes económicos, me hace la gran pregunta: 
━ ¿Cuánto dinero lleva?
━ Alrededor de 40 euros ━respondo.
━ ¿Y eso no es poco? ━me pregunta astutamente.
Lo miro sorprendido y le digo: 
━ Vuelvo a casa. Yo soy español, ¿no lo ve en mi carné?
Él se siente ofendido, porque realmente no sabe si lo tomo por estúpido (que lo es) o es que mi carné de identidad le está cantando, "Ná nana nana". En cualquier caso, siempre me hace las preguntas del manual. 
━ ¿No lleva diez mil euros? ━me pregunta. Segunda gran pregunta. Vamos a ver, alma cándida. Vuelo a través de un aeropuerto de segunda categoría, con una aerolínea de bajo coste y mi equipaje es una mochila. Pero ¿dónde tiene los ojos este cretino? Le respondo concisamente: 
━ No. 
Pero él tiene que demostrar que es el dueño de la situación y todavía me pregunta de acuerdo con el manual: 
━ ¿Qué ha hecho en Italia? 
Podría decirle que un montón de fotos y comer pizza, pero no. Me formula la pregunta perfecta para que yo acabe de convencerme de que es un siervo fiel del absurdo. Lo miro a la cara y le digo: 
━ Esta mañana he presentado un libro mío en la Feltrinelli de Milán, en italiano. Se puede ver en internet.
No le digo que era un libro para niños, ¿quién sabe cómo reaccionaría? En cualquier caso, veo que no tiene más preguntas en el manual del astuto agente, porque una situación como esa no cabe en sus libros, pero aún así, con su último aliento quiere demostrarme que él es un profesional. Y vuelve a repetir su pregunta anterior: 
━ ¿Y no tiene 10 mil euros?
No puedo evitar sonreír. Y del fondo del estómago me sale la respuesta: 
━ Ojalá...
Él se da cuenta que el manual en ese momento solo le serviría como papel higiénico. Se rinde. Solo me dice mientras me devuelve mi carné de identidad, que ya no quiere mirar (¿le tendrá miedo? ¿se habrá reflejado en ese cruel pedazo de plástico?): 
━ Gracias, buen vuelo.
Yo no le digo nada. Sigo mi camino hacia la puerta de embarque. Aún así, lo veo dos horas más tarde, con un colega, siempre con su identificador en el pecho. No sé si va a cenar o a hacer pipí. Es humano, pues claro, mucho más de lo que él se cree. Quiero decirle 'hola', pero estoy comiéndome una pizza y tengo la boca llena. Mejor no estorbarlo (¿o más bien masturbarlo?). Por desgracia, no todas las preguntas del astuto agente están escritas. Él mismo habría dicho: "Ojalá." Quizás le bastaría con buscarlas en Google... 
De nuevo un policía me ha inspirado una historia. No entiendo por qué hay gente que quiere que desaparezca la policía. Para mí, este mundo no sería el mismo sin estos buenos agentes de manual; si no hubiera policía, tendría que inventarla, pues sin ellos no podría escribir algunas de mis historias.
Frantz Ferentz, 2015

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