Friday, May 01, 2015

CUESTIÓN DE TERTULIAS

Resultado de imagen de café comercial madridEl editor Fernando Lafuente sabía que esa tarde habría mal ambiente en la tertulia del café Centenario. Lo sabía porque no había incluido, por primera vez en varios años, a Casimiro Latas en la antología de poetas del Café Centenario que publicaba cada dos años.
No se equivocó. Casmiro Latas se mostró, desde el primer momento, insolente. Golpeaba con su bastón en el suelo más a menudo de lo normal, hasta tres veces seguidas, cuando afirmaba algo tajantemente, y luego clavaba sus ojos en los del editor.
Fernando Lafuente le regaló una copia de la antología por cortesía. El libro acabó sobre la mesa, sin ser siquiera hojeado, entre las tazas de café. Y ya, en un momento dado, Casimiro Latas atacó, porque el ataque lo llevaba dentro y no iba a llevárselo de vuelta a su casa.
 Mi querido Fernando, tú que eres un magnífico editor, no entiendo cómo has hecho una antología tan floja este año acabo diciendo Casimiro Latas mirando en derredor para ganarse la complicidad del resto de escritores que frecuentaban la tertulia.
Pero Fernando Lafuente, hombre de natural apacible, decidió que en aquella ocasión no iba a morderse la lengua y le replicó en un tono aparentemente afable:
 ¿No será, mi querido Casimiro, que opinas eso porque este año no participas tú en la antología y, al no participar tú, la consideras inferior?
Casimiro Latas no se esperaba aquella salida. Pero él tenía que tener la última respuesta, así que vertió casi toda la taza de café negro por encima del libro y dijo:
 No, lo digo porque antes tus antologías aguantaban lo que fuera, pero esta ya no aguanta que le caiga café por encima... ¿Ves?
Pero ahí se equivocó. Atónito, Casimiro Latas observó cómo el café no se filtraba en el libro, sino que seguía escurriendo por el mármol hasta acabar cayendo por el borde de la mesa y, desde ahí, saltar directamente a sus pantalones. Si se hubiera fijado en la portada, habría visto que el título de la antología era Versos impermeables.

Frantz Ferentz, 2015

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