Thursday, April 19, 2018

LA SABIA PALOMA

A la profe Carolina

Por la ventana abierta entró la paloma. Sin dudarlo, se posó en el único sitio vacío de aquella aula repleta de alumnos haciendo sus exámenes. La profe Carolina iba repartiendo exámenes a todos los presentes. También repartió a la paloma. 
Cuentan que aquel fue de los exámenes más duros de la historia del colegio, sino fue el que más. La paloma tomó sin permiso un lápiz de uno de los alumnos cercanos y, sin dudarlo, fue haciendo una especie de cruces sujetando el lápiz con la pata izquierda mientras guardaba el equilibrio a duras penas solo con la derecha. 
Aparentemente la paloma sabía todas las respuestas, emborronaba uno de cada cuatro cuadritos de aquel examen de respuestas múltiples. Enseguida acabó y alzó el vuelo marchándose por donde había entrado: la ventana abierta del aula.
Así, cuando, una semana más tarde, la profe Carolina fue a dar los resultados de los exámenes, comentó que solo el primer examen que recogió había sido perfecto. Enseguida todos los chicos se dieron cuenta que hablaba de la paloma, cuya presencia aquel día había sido un misterio del que no habían parado de hablar.
– Profe, ¿y la va a poner nota a la paloma? –preguntó un alumno curioso.
– No, Miguelito. No puedo –dijo sin inmutarse la profe Carolina.
– Porque era una paloma, ¿verdad?
– No, Miguelito. Porque entregó el examen sin firmar.

© Frantz Ferentz, 2018

No comments: