Friday, February 01, 2019

MEJOR QUE LA LOTERÍA

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Juan Pedro entró en la oficina lleno de alegría. Se sentía otro hombre, miraba a todos por encima del hombro y tarareaba canciones de los ochenta. Todos los compañeros se lo quedaron mirando, conscientes del gran cambio de Juan Pedro, quien se dirigió directamente al despacho del jefe. Abrió la puerta de golpe y le espetó en sus narices:
— Ahí te quedas tú y tu mierda de curro. Hasta nunca, gilipollas.
El jefe se levantó de la silla y se ajustó las gafas:
— Juan Pedro, ¿es que le ha tocado la lotería?
Y Juan Pedro, todo orgulloso, se sacó un libro del portafolio y lo lanzó ante su jefe diciendo:
— Mejor que eso. Me han publicado un libro de poesías. Mírelo...

© Frantz Ferentz, 2019

Tuesday, January 29, 2019

FOTOS DE PERFIL


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Filarmonio se enamoró de ella por la foto de perfil, aunque en realidad salían tres mujeres de compras. Por tanto, se enamoró de una de las tres pero sin saber exactamente de cuál. La añadió a su red social y averiguó todo sobre ella: Sus bares, sus lugares de ocio, hasta su tienda de ropa favorita. Pero nunca coincidió con ella, bajo el rostro de ninguna de las tres mujeres de la foto de perfil. Lo cierto es que ni siquiera sabía de cuál de las tres se había enamorado, o si se había enamorado de las tres.
En todo caso, fue gracias a esa foto cómo Filarmonio creyó por fin entender el misterio de la santísima trinidad, del que de pequeñito tanto le hablaban en el colegio.

© Frantz Ferentz, 2019

Saturday, January 26, 2019

EL FIN DE LOS ESCÉPTICOS


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Los últimos escépticos del cambio climático global dejaron de serlo cuando comprobaron que, de verdad, la cebada se estaba extinguiendo y que, de verdad, no habría con qué hacer cerveza.

© Frantz Ferentz, 2019

Friday, January 25, 2019

APUESTA QUE ALGO QUEDA


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Aquella manía suya de tantos años de apostarse un riñon le acabó costando de verdad un riñón, cuando lo hizo en la casa de apuestas.
Hoy, además de un riñón, le falta un ojo y los dos testículos, pero él sigue apostando, porque hay quien dice que lo primero que hubo apostado hace tiempo fue el cerebro.

© Frantz Ferentz, 2019