Thursday, July 01, 2021

REDES SOCIALES


 

━ Odio las redes sociales, cada vez son más asquerosas.

━ ¿Y por qué sigues en ellas?

━ Porque es la única manera que se me ocurre para decirle a todo el mundo que odio las redes sociales.

© Frantz Ferentz, 2021


Wednesday, June 30, 2021

MÁS DE METÁFORAS

Yo estaba preparando frisuelos en la cocina cuando oí el camión de bomberos en la calle. Unos segundos después, los bomberos aporreaban mi puerta. No tuve tiempo de abrir, antes ellos echaron la puerta abajo. Entonces el jefe de bomberos, que tenía mi cara, me cogió en brazos mientras me decía: "Vengo a salvarte" y me sacaba de mi piso. Pensé por un instante que el fuego de la cocina se quedaba encendido, pero justo entonces me desperté.

Ni en sueños conseguí entender qué quiso decir mi psiquiatra con aquella frase: "Sálvate a ti mismo".

© Frantz Ferentz, 2021
 



Tuesday, June 29, 2021

METÁFORAS

 


Ella le dijo: "No quiero estar a tu lado, quiero estar dentro de ti", pero él no entendía de metáforas, por eso se la comió. Sin embargo, su gran duda fue si había valido la pena, pues, después de ir al baño, tal vez no quedaría nada de ella en él. Lo que sí comprendió fue que el amor podía acabar siendo una mierda.

© Frantz Ferentz, 2021

Monday, June 28, 2021

VOCACIÓN


 

━ Mari, querida, cuánto tiempo sin verte.
Ambas mujeres se dan dos besos en la mejilla.
━ ¿Qué tal todo?
━ Bien ━responde Mari━. Mi hijo ya terminó los estudios.
━ Qué bueno. ¿Y qué estudió?
━ Publicidad. Se especializó en anuncios de la tele.
━ Pero ¿eso era lo que le gustaba de verdad? ━vuelve a preguntar Mari.
━ Bueno, no, pero es lo que mejor se adapta a lo que de verdad le gusta hacer en la vida.
━ ¿Y qué es?
━ Insultar la inteligencia.
© Frantz Ferentz, 2021


Saturday, June 12, 2021

CUESTIÓN DE EMPATÍA


 Ella lo llamó al móvil a la hora acordada.

━ ¿Qué tal te fue con el psiquiatra? ¿Ya te ha dado alguna solución para que no des esos portazos que producen temblores de 1.2 en la escala Richter?

━ Sí, sí ━comentó él━. Me ha dicho que esto se cura con empatía.

━ ¿Empatía? 

━ Sí, ponerme en lugar de la puerta y sentir lo que ella siente con cada portazo.

━ ¿Y ya te ha curado? ━inquirió ella.

━ Sí.

━ ¿Y cómo? ¿Con hipnosis? ¿Te hizo soñar que eres la puerta?

━ No ━respondió él━. Lo que hizo fue ponerme los dedos de las manos entre la puerta y el marco y cerrar cinco veces con la misma fuerza que cierro yo... Y funciona, ya sé lo que siente la puerta, solo me ha costado ocho dedos rotos...


© Frantz Ferentz, 2021


Monday, June 07, 2021

SUICIDA CON SORPRESA


 Si el suicida no hubiese saltado desde el puente, ni remotamente habría sabido que podía volar.

© Frantz Ferentz, 2021



CUESTIÓN DE INTELIGENCIA



   El presidente del club anunció a bombo y platillo que acababa de adquirir un suero que convertiría al equipo en campeón por los años venideros:
   ━ Ha costado una millonada, pero este suero consigue que los jugadores adquieran inteligencia. De este modo, a su técnica perfecta, les añadiremos inteligencia y serán jugadores perfectos.
   La idea complació a toda la ejecutiva del equipo. Serían invencibles. Técnica e inteligencia. Aplicaron el suero a cinco voluntarios.
   Al cabo de dos días, los cinco voluntarios se sintieron inteligentes, aprendieron a expresarse con normalidad,  le cogieron gusto a leer y abandonaron el fútbol.

© Frantz Ferentz, 2021



 




PIELES TATUADAS

 


Él tenía toda la piel tatuada en azul. Ella, en cambio, en amarillo. Eran seres rebeldes, únicos. Se enamoraron nada más verse. Decidieron tener un hijo. Esperaron que del cruce saliese un hijo de piel verde. Se equivocaron. El bebé salió con ocho tentáculos y escupía tinta... negra.

© Frantz Ferentz, 2021

Wednesday, March 17, 2021

CUESTIÓN DE PULGARES

 


Ella se dio cuenta de que él no escuchaba sus mensajes de audio. El último duraba exactamente 4 minutos 37 segundos, pero al cabo de 58 segundos, él ya le había enviado el emoticono del pulgar alzado.

Él no entendió al principio por qué amaneció al día siguiente con sus dos pulgares amputados. Al rato, recibió un mensaje de ella diciéndole: «A ver si ahora puedes seguir usando los pulgares». Sí, era cierto, él ahora no podría usar el móvil con las manos.

Semanas después, ella volvió a mandarle un audio de 6 minutos y 7 segundos, pero él le respondió con un emoticono de pulgares de nuevo al cabo de veinte segundos. 

Lo malo de añadir contactos sin mirar es que se puede añadir a un primate, el cual también puede usar los pulgares de los pies.

Pero eso era algo que ella ignoraba. Bueno, no solo eso, también que él era un primate.

© Frantz Ferentz, 2021

Saturday, March 13, 2021

LA MALDICIÓN DE BALDOCÁN


 

ACTO 1


Plaza de la villa. Entra el alguacil. Hace sonar la corneta con unos pocos acordes. Despliega un documento escrito en piel de cabra. El público presente en la plaza es en realidad el público de la pieza.

ALGUACIL: Por orden... del señor alcalde... se hace sabeeeeer [breve pausa] que el intripidísimo, sapientísimo, tensísimo, neutralísimo, sutilísimo y capacísimo sabio [brevísima pausa] Baldocán ha llegado a esta nuestra villa para iluminarnos con su excelsa sabiduría.

UNO DEL PÚBLICO: No, por favor, que no hable, que como empiece no acaba hasta mañana y al final nos contagiará la nostalgia maliciosa.

OTRO DEL PÚBLICO: Es verdad, yo también lo he oído. Ese Baldocán es en realidad un hechicero que, contra más habla, transmite un embrujo que atonta a las personas, las vuelve estúpidas y ¡luego siguen ciegamente las órdenes de ese hechicero!

ALGUACIL: ¡Silencio en la plaza! ¡No quiero oír una voz más entre el vulgo! ¡Escuchemos atentamente las sabias palabras de Baldocán.

Entra Baldocán. Viste a la antigua, con un manto. Es un tipo realmente menudo. Lo siguen tres globos, que tienen patas y van detrás de él.

Baldocán se adelanta hasta el borde del escenario, carraspea y comienza a hablar para el público.

BALDOCÁN [en un tono muy suave, casi susurrando] Mis queridos amigos y amigas que hoy han acudido a escuchar mis palabras, tengo algo muy importante que contarles. Yo los amo a todos, son ustedes únicos y especiales. He venido a hablarles de la repercusión, porque todos nos lo merecemos. Incluyan a sus mascotas en sus familias, los perros son más humanos que sus hijos, dejen que compartan mesa y, si los perros no aprenden a comer con tenedor y cuchar, pues que sus hijos se adapten y coman en el suelo y aprendan a beber lamiendo.

NIÑO DEL PÚBLICO [a su mamá]: Mamá, este señor me da miedo, quiere que coma huesos como nuestro perro.

MAMÁ DEL PÚBLICO: Lo siento, hijo, pero no sé cómo hacer para que se calle.

NIÑO DEL PÚBLICO: Pero yo creo que sí...

El niño se dirige al escenario. Varios personajes del público caen dormidos. También el alguacil, que se queda roncando en medio del escenario.

BALDOCÁN: Porque incluir implica compartir. No olviden que quien comparte, parte con. Por eso, yo comparto mis esponjosos conocimientos hermenéuticos y filogenéticos con todos ustedes. Por eso, también ustedes deberían compartir conmigo sus seres travestidos individuales...

Mientras Baldocán habla, el niño se ha colocado en la parte trasera del escenario. Se coloca detrás de los globos. Se saca un alfiler y pincha el primer globo, que cae al suelo.

El efecto es inmediato. Baldo deja caer la cabeza y habla aún más bajo.

BALDOCÁN: ... para así formar parte de los multiversos preconceptuales de la gráfica envolvente de la sinopsis eyaculatoria...

El niño pincha el segundo globo. Baldocán deja caer los hombros y se inclina aún más.

BALDOCÁN: ... En fin, que la remodelación del imaginario filogenético nos permite refrendar el principio de Brown acerca de la sintetización de la eficiencia calibradora y transponedora de la focalización...

El niño pincha el tercer globo. Baldocán se cae al suelo.

BALDOCÁN: Socorro, socorro, me han pinchado los contenedores del ego. ¡Estoy perdido! ¡Ayuda! ¡Mi frágil cuerpo no puede contener tanto ego! 

Los miembros del público que estaban dormidos, siguen dormidos, así como el alguacil. El niño se acerca entonces a Baldocán y se pone a pintarle la cara con ceras.

BALDOCÁN: ¿Qué es esto? ¿Un niño? Socorrooooo [su grito es muy apagado, no tiene fuerzas], ¡lo único que me aterra en esta vida son los niños!

NIÑO: Cállese, hombre. Nunca he jugado con un hechicero. ¡Me encanta!

BALDOCÁN: Socorro... Socorro... Socorro... Así no hay manera de convertir a la gente. Que yo no soy hechicero, que soy teórico de la repercusión...

El niño le mete unas gominolas en la boca y Baldocán se calla. Mientras, sigue pintándole la cara con sus ceras.

Va a oscuro.


ACTO 2


Plaza de la villa. Entra MEFISTÓFELES, que da unos pasos por el escenario hasta situarse en el centro, donde se detiene y se queda mirando al público.

MEFISTÓFELES [envuelto en una copa roja, no se le ve el rostro]: Queridos... queridas... Soy Mefistófoles el diablo que mercadea con las almas. Imagino que recuerdan la última vez que estuvo aquí Baldocán el Sapientísimo. Pues bien, sepan que yo, Mefistófeles, acepté que Baldocán hiciese un pacto conmigo.

MEFISTÓFELES da unos pasos nerviosos por el escenario.

MEFISTÓFELES: Me costó mucho entender lo que quería de mí, porque hablaba y hablaba y hablaba, pero yo no lo entendía. Decía no sé qué de la inclusión hermenéutica sin circunloquios... En fin, no me enteré de nada, pero me vendió su alma a cambio de poder regresar aquí, donde firmó su fracaso, volver en el tiempo y el espacio para concluir su conferencia.

MEFISTÓFELES vuelve a dar varias vueltas por el escenario.

MEFISTÓFELES: En fin, para evitar que el niño que anda por ahí [se fija en el público]. Sí, tú [señala a algún lugar del público], esta vez no conseguirás pinchar los contenedores del ego de Baldocán, porque en su pacto conmigo ya he resuelto eso.

MEFISTÓFELES echa a andar a buen paso hacia el lateral y sale del escenario. 

Entra el ALGUACIL. Hace sonar la corneta con unos pocos acordes. Despliega un documento escrito en piel de cabra. El público presente en la plaza es en realidad el público de la pieza.

ALGUACIL: Por orden... del señor alcalde... se hace sabeeeeer [breve pausa] que el intripidísimo, sapientísimo, tensísimo, neutralísimo, sutilísimo y capacísimo sabio [brevísima pausa] Baldocán ha llegado a esta nuestra villa para iluminarnos con su excelsa sabiduría.

UNO DEL PÚBLICO: No, por favor, que no hable, que como empiece no acaba hasta mañana y al final nos contagiará la nostalgia maliciosa.

OTRO DEL PÚBLICO: Es verdad, yo también lo he oído. Ese Baldocán es en realidad un hechicero que, contra más habla, transmite un embrujo que atonta a las personas, las vuelve estúpidas y ¡luego siguen ciegamente las órdenes de ese hechicero!

ALGUACIL: ¡Silencio en la plaza! ¡No quiero oír una voz más entre el vulgo! ¡Escuchemos atentamente las sabias palabras de Baldocán.

Entra Baldocán. Viste a la antigua, con un manto. Es un tipo realmente menudo.

Baldocán, provisto de una mochila, se adelanta hasta el borde del escenario, carraspea y comienza a hablar para el público.

BALDOCÁN [en un tono muy suave, casi susurrando] Mis queridos amigos y amigas que hoy han acudido a escuchar mis palabras, tengo algo muy importante que contarles. Yo los amo a todos, son ustedes únicos y especiales. He venido a hablarles de la repercusión, porque todos nos lo merecemos. Incluyan a sus mascotas en sus familias, los perros son más humanos que sus hijos, dejen que compartan mesa y, si los perros no aprenden a comer con tenedor y cuchara, pues que sus hijos se adapten y coman en el suelo y aprendan a beber lamiendo.

NIÑO DEL PÚBLICO [a su mamá]: Mamá, este señor me da miedo, quiere que coma huesos como nuestro perro.

MAMÁ DEL PÚBLICO: Lo siento, hijo, pero no sé cómo hacer para que se calle.

NIÑO DEL PÚBLICO: Pero yo creo que sí...

El niño se dirige al escenario. Varios personajes del público caen dormidos. También el alguacil, que se queda roncando en medio del escenario.

BALDOCÁN: Porque incluir implica compartir. No olviden que quien comparte, parte con. Por eso, yo comparto mis esponjosos conocimientos hermenéuticos y filogenéticos con todos ustedes. Por eso, también ustedes deberían compartir conmigo sus seres travestidos individuales...

Mientras Baldocán habla, el niño se ha colocado detrás de Baldocán. El hombre no lo ve. El niño saca un diccionario grandísimo. Lo deja en el suelo. El niño se mete la mano en el bolsillo y saca otro diccionario y lo mete en la mochila, pero se queda quieto detrás.

El niño muestra el diccionario al público. Se puede leer DICCIONARIO HÚNGARO-ESPAÑOL. 

El efecto es inmediato. Baldo se sacude.

BALDOCÁN: ...z ejakulációs szinopszis burkoló grafikájának prekonceptuális multiverzumainak részeként...

El niño repite la acción con un segundo diccionario. Lo muestra al público. En él se puede leer: DICCIONARIO ESPAÑOL-LATÍN

BALDOCÁN: ...in brevi, ut nos prodere cupimus Brown scriptor molestie lacus a principius concedit investigationes phylogeneticae imaginaria circa summam complectitur de calibratione transpositio verborum, et efficientiam obiectorum...

El niño rebusca en su bolsillo, pero no tiene ya más diccionarios, solo saquito de galletas para perros. Abre el saquito y lo vacía en la mochila de Baldocán

BALDOCÁN: Guau, guau, guau... ¿Guau-guau? Guauuuu, ¡guau! 

Los miembros del público que estaban dormidos, siguen dormidos, así como el alguacil. El niño se acerca entonces a Baldocán y se pone a pintarle la cara con ceras.

BALDOCÁN: ¿Qué es esto? ¿Otra vez este niño? Socorrooooo [su grito se mezcla con ladridos], ¡no quiero volver a ver un niño en mi vida y menos a este!

NIÑO: Cállese, hombre. Nunca he jugado con un hechicero. ¡Me encanta!

BALDOCÁN: Socorro... Socorro... Socorro... Así no hay manera de convertir a la gente. Que yo no soy hechicero, que soy teórico de la repercusión...

El niño le mete unas gominolas en la boca y Baldocán se calla. Mientras, el niño sigue pintándole la cara con sus ceras.

TELÓN

© Frantz Ferentz, 2021

Monday, February 08, 2021

ENTRE SUEGRA Y YERNO

 

Verá, señoría, yo creí a mi suegra cuando me dijo que quería hacer las paces conmigo. Por eso le acepté aquel reloj Citizen sumergible plateado que me regaló en Navidad. Reconozco que me encantó. Pensé, de verdad, que aquella arpía había decidido cambiar su comportamiento conmigo. Se lo juro, pero, cuando en la madrugada del 28 de febrero, el reloj después de la media noche, marcó el 29 de febrero sin ser bisiesto, y luego el 30 y el 31 de febrero, me di cuenta que aquella bruja seguía intentando hechizarme haciéndome vivir en una realidad paralela, que todo había sido una trampa, y por eso, señoría, no pude evitar estrangularla, pues era ella o yo... ¿Usted no se habría defendido?

© Frantz Ferentz, 2021

Saturday, February 06, 2021

FALLAN LAS CUENTAS

 


 Mira, te mando el enlace a cuatro microrrelatos de terror que acabo de escribir.

+ ¿Cuatro? Yo solo veo tres.

━ Es que tú eres el cuarto...

© Frantz Ferentz, 2021



DEFINICIÓN TÉCNICA

 

 Mi celular no me deja entrar en la página de la revista, pero sí me deja acceder a los relatos del blog.

+ Qué extraño. Déjeme ver.

 ¿Qué cree que le pase a mi celular? ¿Estará averiado? Usted entiende de celulares.

+ Simplemente ocurre que nunca he visto tanta estulticia junta.

━ Ah, ¿y eso tiene arreglo?

+ Por no tener, no tiene ni cura... Hacen falta neuronas.

━ Pero hay que intentarlo, que es un móvil muy caro. Y esas neuronas, ¿dónde se compran?

© Frantz Ferentz, 2021


COVID Y BUFANDAS

 

Por mucho que intentaba convencer a mi abuela de que el ordenador, aunque tuviera virus, no tenía la covid, ella insistía en rodear el monitor con una gruesa bufanda de lana. No había manera de que entendiera la diferencia entre un virus informático y un virus real, pero lo peor de todo es que con aquella bufanda tapándome el monitor, no podía trabajar, así que aproveché que mi abuela se fue a acostar para retirar la bufanda de la pantalla y comenzar a trabajar, cuando, de repente, mi ordenador empezó a toser... Solo fui capaz de gritar: "Abuelaaaaa".

© Frantz Ferentz, 2021

SAN VALENTÍN

 


El anuncio era bastante ambiguo. Decía: "¿Te hago un regalo de San Valentín?". En principio, uno pensaría que el anunciante vendía regalos de San Valentín, pero podría también interpretarse como que era una especie de amante generoso que hacía regalos por San Valentín. En fin, decidí llamar al número del anuncio y pregunté de qué se trataba. En buena hora llamé. Ahora estoy encogido en una caja, casi sin espacio ni aire, hecho un regalo de San Valentín para no sé quién...

© Frantz Ferentz, 2021

Friday, December 25, 2020

VOLAR SEGURO

 

Clark se acercó al hombre que se mostraba dubitativo ante la oficina de las líneas aéreas. 

━ Buenos días, caballero, ¿está en la fila para comprar un boleto de avión?

El aludido respondió con nerviosismo:

━ Sí, pero ¿sabe usted? Por un lado, no he visto a mi familia desde hace un año. Por otro, tengo terror a contagiarme del coronavirus en el avión, con toda la gente que vuela. ¿Y si alguno está contagiado?

Clark le puso la mano en el hombro. Comprendía los temores de aquel hombre. Si algo lo caracterizaba era su empatía.

━ Por docientos euros, lo llevo a usted solo hasta una distancia de tres mil kilómetros.

━ ¿Tiene usted un avión privado? ━preguntó el hombre.

━ No, algo mejor.

Y Clark se abrió la camisa y dejó entrever su traje de Supermán.

━ Es por la crisis, ¿sabe? ━explicó Clark━. A causa del coronavirus no hay casi delincuencia y yo tengo que buscarme la vida. Puto virus, créame, puto virus.

Frantz Ferentz, 2020

COMO SI ESTUVIERA AQUÍ MISMO

 







Tardó aún un mes en volver a ver series en las plataformas de estrimin. Siempre las miraba con ella, pero necesitó ese mes tras su muerte para poder volver a verlas. La única ventaja que le vio a seguir las series él solo es que ella nunca más le insistiría de modo vehemente que viera las series en versión original, cosa que a él no siempre le apetecía.

Y fue entonces cuando, de repente, aquella serie francesa dejó de oírse en español doblado y pasó a sonar en la lengua original. Él no entendía cómo volvía a pasar lo mismo que cuando ella estaba viva, hasta que recordó las últimas palabras de ella antes de expirar: "Me voy, pero seguiré a tu lado, que no sabes estar solo..."

Frantz Ferentz, 2020

VOCES


Él siempre dijo que oía voces en su cabeza, sobre todo después de haber leído novelas policiacas y que ellas eran las que lo invitaban a matar. Para el psiquiatra forense era un claro caso de esquizofrenia, pero ni por un momento se molestó en pedir un TAC. Tal vez así habría descubierto que en su cabeza habitaban unos seres diminutos, auténticos fanáticos de la novela negra.

Frantz Ferentz, 2020

AMORES QUE MATAN

 


"Te quiero más que a mi vida", dijo él justo después de haberle roto el labio a ella de un guantazo.

Y la vida de él, celosa por lo que acababa de oír, abandonó el cuerpo sin aviso, dejándolo inerte en el suelo aún con la sangre de la mujer entre los dedos.

Frantz Ferentz, 2020

EL SECRETO DEL ÉXITO DE LA EDUCACIÓN


 






El ministro dio una palmada afectuosa al técnico en educación en la espalda y un apretón de manos. El técnico oyó la ovación de los altos cargos del gobierno con emoción. Luego el ministro le preguntó: 

━ Y dígame, García, ¿de dónde sacó la idea de evitar que los educandos lleguen a desarrollar un pensamiento crítico? Nunca en la vida dejará de crecer la base de votantes del Partido Patriota. 

Más aplausos. Entonces, García, intentando sonar humilde, explicó:

━ Tomé la idea del señor Mahbu, el inventor de la obsolescencia programada. Él consiguió que cada dos años, al máximo, tengamos que comprarnos un nuevo móvil. Yo apliqué ese principio a la educación, porque todavía no podemos hacer que renueven el cerebro, pero todo se andará, señor ministro, todo se andará... 

Nuevamente, en el salón resonaron los aplausos de los altos cargos del gobierno, todos ellos también altos cargos del Partido Patriota...

Frantz Ferentz, 2020


Thursday, September 10, 2020

MI VENGANZA

 

Vi que la tipa que tenía tatuado un renglón en árabe sobre su espina dorsal se llevaba los últimos dónuts. Aquello me fastidió sobremanera, por eso, me fijé mejor en su tatuaje y me dirigí a ella para decirle: "Perdona, pero tu tatuaje en árabe no dice nada, es solo una fila de letras inconexas...". Ella me miró atónita, sin ser capaz de responder. Pero yo le había dicho la verdad, aunque no dejaba de ser una venganza, muy placentera, en caliente, tan dulce como un dónut.

© Frantz Ferentz, 2020

LA MUERTE DEL GRAN LÍDER

 

Ni entierro, ni cremación. Los 6 hombres de confianza del gran líder decidieron comerse su cadáver en brochetas con arroz para ver quién era digno de ser su sucesor. Al final, 5 de ellos murieron intoxicados del jefe. El sobreviviente fue el nuevo líder, no porque fuese inmune a la mala leche del gran líder, sino porque era inmune a la lactosa.

© Frantz Ferentz, 2020

EL CAZADOR

El cazador furtivo se enfrentó al vendedor de pieles. 

"Todas las pieles de oso que me traes son sintéticas", le espetó rabioso. 

"Pues claro", respondió el cazador, "¿y qué te esperas si todos los osos que cazo son sintéticos?"

© Frantz Ferentz, 2020 

DE IDA Y VUELTA

 

El Pentágono tuvo la brillante idea de crear soldados mutantes cruzando humanos con cucarachas, las cuales pueden resistir un ataque nuclear. Lo que en el Pentágono no tuvieron en cuenta es que los soldados mutantes también tenían parte humana y que esta sabía construir bombas nucleares.

© Frantz Ferentz, 2020

Tuesday, August 25, 2020

UÑAS (3)

 

Consiguió que en la residencia de mayores no le cortasen las uñas, solo se las podían limar ligeramente. Para ello, convenció a la UNESCO para que le declararan el espacio bajo sus uñas reserva nacional de la biosfera.

© Frantz Ferentz, 2020

UÑAS (2)

 

Su vida era un dilema: o se compraba un nuevo par de zapatos de una talla mayor, o se cortaba las uñas de los pies.

© Frantz Ferentz, 2020

MATRIMONIO

En su país estaba permitido el matrimonio con uno mismo. Linda se casó consigo misma en una ceremonia espléndida. Pero al cabo de un par de años, acabó harta de sí misma y decidió divorciarse de sí misma. Por desgracia, no tenía dinero para pagarse como damnificada por el divorcio. Sigue aguantándose a sí misma sin hablarse. 

© Frantz Ferentz, 2020


CANINOS (2)

 

Lo mataron por equivocación. Creyeron que era un hombre-lobo de esos que se convierten en lobos, muerden, transmiten la rabia y aúllan a la luna. En cambio, era un lobo-hombre de esos que se convierten en hombres, recitan versos aullando a la luna y adoran los pasteles de nata y les gustan las niñas vestidas de rojo que caminan solas por el bosque.

© Frantz Ferentz, 2020

CANINOS (1)

Era como un loro, pero en humano. Imitaba perfectamente a los perros y engañaba a todos, incluso a los perros. Murió con una bala de plata en el pecho en la perrera. Alguien no distinguía el dialecto perruno del lobuno.

© Frantz Ferentz, 2020

DE HAMBRE (1)

 

Sabía que comerse a sí mismo no lo alimentaba, pero engañaba bien al hambre.

© Frantz Ferentz, 2020

VOLAR

 

No es que supiese volar, simplemente se cayó para arriba.

© Frantz Ferentz, 2020

DE HAMBRE (2)

 

Se sintió aliviada cuando su confesor le dijo que matar al hambre no iba contra el Quinto Mandamiento.

© Frantz Ferentz, 2020

UÑAS (1)







Leandra, mi mujer, es de esas madres que dice que ella no está para hacer las cosas a nuestro hijo. Ella es más moderna y prefiere motivar. Por eso, hoy ha montado una fiesta para celebrar que se ha cortado las uñas de los pies él solo por tercera vez este año, con tarta incluida. Yo no sé, pero creo que nuestro hijo ya debería motivarse solo con 38 años.

© Frantz Ferentz, 2020

Wednesday, June 03, 2020

ROJO

 
El tipo me miró fijamente, al tiempo que me espetaba:
━ Rojo, que eres rojo, puto rojo
Yo me miré los brazos y me limité a comentarle:
━ Te equivocas, puro caucásico, como tú. Pero tú date protector solar, que sí tienes la piel tostada
El tipo se me quedó mirando. No se esperaba mi respuesta. Ni siquiera entendía lo de caucásico El manual de instrucciones del buen patriota no recogía mis réplicas. Se quedó, como era de esperar, de pie mirando al vacío y creo que hasta susurró "mamá".

© Frantz Ferentz, 2020 

Wednesday, April 22, 2020

SALTARSE LA CUARENTENA



Hoy, a pesar del estricto confinamiento impuesto por el gobierno que no permite a nadie salir a la calle, la niña que fui y llevo dentro salió a pasear saltándose la cuarentena.

© Frantz Ferentz, 2020

Sunday, April 19, 2020

PROVISIÓN DE SIGNIFICADO



Fue durante la cuarentena. Ya estaba cayendo el sol cuando fui a comprarme unas cervezas. La calle, como era de esperar, estaba vacía, pero los vecinos estaban casi todos en sus ventanas o terrazas gozando de la brisa. En cuanto salí del local con varias cervezas, decidí abrir una e irla tomando por la calle. Tan pronto como le di el primer trago, eructé sonoramente.

En ese momento, un coro de voces, todas salidas de ventanas y balcones, todas con banderitas de la patria, me devolvieron lo que para ellos era un saludo con el brazo derecho en alto, a la romana:

— ¡Arriba España! ¡Arriba España! ¡Arriba España!

Aceleré el paso de vuelta a casa y me juré que, en adelante, jamás volvería a eructar en público hasta no aprender a proveer de significado a mis eructos.

© Frantz Ferentz, 2020






Saturday, April 18, 2020

INFILTRADO



   El gobierno me dio instrucciones muy precisas para infiltrarme en aquellos foros de los seguidores de la ultraderecha. Seguí al pie de la letra todo lo que me dijeron. Conseguí entrar, pero no duré ni tres días. Lo consulté con mis superiores, tampoco ellos sabían por qué. Así, después de mucho pensarlo, descubrí que me hacía diferente a los ultras que pululaban por los foros. Hasta que lo descubrí. Era bastante evidente, pero tardé mucho en verlo.
   Volví a acceder a los foros fascistas aplicando un nuevo criterio. Y ahí sigo después de un año, no me han descubierto. Solo tuve que dejar de escribir correctamente y empezar a escribir con todos los errores y faltas que se me ocurrían, descuidando la ortografía y la sintaxis hasta extremos nauseabundos, pero esa es, precisamente, la seña de identidad de esta gente, que son casi analfabetos...

© Frantz Ferentz, 2020

Wednesday, April 15, 2020

RECICLADO DE CEREBROS


   — Buenos días, señora. ¿Es aquí donde reciclan cerebros? Es que mi mujer me ha puesto un ultimátum, porque dice que soy una bestia, ¿sabe usté?
   — Sí señor. Pase, que le voy a hacer la prueba. A ver...
   La recicladora golpea con los nudillos en el cráneo rapado.
   — Lo siento, pero no podemos reciclarle el cerebro.
   — ¿Cómo así? —preguntó el cliente.
   — Muy sencillo, porque para reciclar, primero hay que extraer el cerebro antiguo y reemplazarlo por uno nuevo, pero, en su caso, es que directamente no tiene cerebro. ¿Me entiende?
   — No...
   — Ya...
© Frantz Ferentz, 2020

Tuesday, April 14, 2020

LA CURIOSIDAD MATÓ AL GATO



La curiosidad mató al gato
y ella mató a la curiosidad
y otro gato se acurrucó en su regazo,
hasta que volvió la curiosidad
y ella tuvo que espantarla.
© Frantz Ferentz, 2020


LA POTENCIA DEL DEDO CORAZÓN



   El macho patriota llevaba semanas observando a la mora cuando acudía al parque a leer. Le fascinaba su cabello largo ondeando al viento. Por fin, se animó a acercársele. Quería hablar con ella, salvarla de otros de su especie que insultaban a los moros —pero él a ella no la insultaría nunca, le ofrecería una cocina bien surtida, le compraría vestiditos, ella le cocinaría platos deliciosos, él la sacaría del brazo vestida con un vestido y zapatos rojos. La protegería como un ser delicado, como a una frágil florecilla, incluso de los de la tribu de ella, de los moros, que seguramente la querrían cubierta con un hiyab.
   Era un plan premeditado, que le llevaría semanas, para, en quizá seis meses, casarse con ella, sería el trofeo marital del macho patriota. Para ello, se desabrochó los botones superiores de la camisa, quería que se le viesen los pelos del pecho, de macho... Además, tenía una buena erección.
   Apenas estaba a cinco pasos de ella, cuando otra mujer se acercó a la mora. Y la mora la besó en la boca.
   — ¡¡Puta!! —gritó el macho patriota.
  La mora lo miró y le mostró su dedo corazón, que enseguida dobló para abajo. Justo en ese momento, la erección del macho patriota decayó, siguiendo la orden del dedo de la mora.

© Frantz Ferentz, 2020

Monday, April 13, 2020

A TRAVÉS DEL ESPEJO Y NO ES ALICIA



Con tanta cuarentena, Pátrico solo encontraba placer en mirarse al espejo.
   Aquel día, encontró que su imagen no seguía sincronizadamente sus movimientos, iba más lenta, hasta que, de repente, la imagen dejó de moverse. Simplemente, se cruzó de brazos.
   — María, mi imagen ya no se mueve en el espejo —le gritó a su esposa.
   Ella le respondió:
   — Eres tan tonto que ni te acuerdas de que tienes un hermano gemelo que siempre se burla de ti.
   — Será eso —respondio Pátrico y se retiró del espejo.
   La imagen al otro lado se echó a reír, mientras decía:
   — Es tan estúpido el pobre, que ni se acuerda de que nunca tuvo hermanos.

© Frantz Ferentz, 2020

EL UKELELE INTELIGENTE


En el anuncio decía: «Se vende ukulele inteligente». Llevaba una conexión de USB. Pensé que me sería útil un ukelele así y lo compré. Maldita la hora. En cuanto lo saqué de la funda, empezó a preguntarme: 
   — ¿A que no sabes cuál es la capital de Irán? ¿Cuántos centímetros son 17 pulgadas? ¿En qué año se descubrió la Antártida? ¿Qué significa en griego 'to logariasmó, parakaló'? Pues yo sé todo eso y más...

© Frantz Ferentz, 2020

MICROCLIMAS FAVORABLES


Dicen que, por la cuarentena, la fauna está recuperando sus espacios en el planeta. Pero yo no veo tanta diferencia, la verdad. Sigo poniendo mis huevos en los cerebros de los fascistas. Siempre salen adelante por su microclima emponzoñado. Es tan bonito ver a mis larvas salirles por todos los orificios...

© Frantz Ferentz, 2020

Sunday, April 12, 2020

ARREPENTIMIENTO


A causa de la cuarentena, descubrió de repente que, al otro lado de la pared tenía vecinos, muy ruidosos, maleducados, anempáticos. Solo entonces se arrepintió de haber comprado aquella tumba en una zona tan tranquila con vistas al mar, donde la gente se escapaba de la reclusión obligatoria.

© Frantz Ferentz, 2020

Thursday, April 09, 2020

EL PELUQUERO II

Lo raparon tan a fondo, tan fondo, que al no quedarle ni un pelo en la cabeza, a través de la piel se le transparentaban las ideas.

© Frantz Ferentz, 2020

EL PELUQUERO I

Después de raparle el cabello al cero, el cliente le dijo al peluquero: 
   — Lo siento, pero no me llega la plata para pargarte todo...
   El peluquero, sin aparentemente inmutarse, lo sentó en la silla de nuevo, cogió su lápiz de tatuador y escribió en la frente del cliente: «Espacio disponible para publicidad».

© Frantz Ferentz, 2020

DESPUÉS DE LA CUARENTENA

Siempre he tenido, como buen escritor, un serio problema de ego. Antes de la cuarentena, necesitaba dos cuerpos para contener mi fabuloso ego. Hoy, al acabar la cuarentena, he engordado tantísimo que me falta ego para tanto cuerpo.

@ Frantz Ferentz, 2020

METÁFORAS

— Corramos un tupido velo —dijo él cubriendo el rostro de ella con sus propios cabellos.
— Está bien —respondió ella echando los larguísimos pelos de las cejas de él por encima de sus ojos—. Sea, pues. Que caiga para siempre el telón.

© Frantz Ferentz, 2020

ABRAMOS UN PARÉNTESIS


Ella lo miró fijamente, seria, preocupada. 
— No podemos seguir así —dijo ella—. Abramos un paréntesis. 
— De acuerdo, abrámoslo —dijo él—. ¿Tienes tú un abrelatas?

© Frantz Ferentz, 2020 

Friday, February 01, 2019

MEJOR QUE LA LOTERÍA

Resultado de imagen de bye bye, boss
Juan Pedro entró en la oficina lleno de alegría. Se sentía otro hombre, miraba a todos por encima del hombro y tarareaba canciones de los ochenta. Todos los compañeros se lo quedaron mirando, conscientes del gran cambio de Juan Pedro, quien se dirigió directamente al despacho del jefe. Abrió la puerta de golpe y le espetó en sus narices:
— Ahí te quedas tú y tu mierda de curro. Hasta nunca, gilipollas.
El jefe se levantó de la silla y se ajustó las gafas:
— Juan Pedro, ¿es que le ha tocado la lotería?
Y Juan Pedro, todo orgulloso, se sacó un libro del portafolio y lo lanzó ante su jefe diciendo:
— Mejor que eso. Me han publicado un libro de poesías. Mírelo...

© Frantz Ferentz, 2019